Blog de Ignacio Fernández

Blog de Ignacio Fernández

domingo, 16 de agosto de 2026

Eclise

        Perdí una p en medio de la oscuridad y aún no la he encontrado. Además, cuando la luz natural volvió a su ser, casi era noche y hubo que recurrir a la otra, la artificial, que produce sombras. El día siguiente del eclise se presumía un día normal, aunque todo el mundo continuaba hablando de lo mismo, tal y como había ocurrido desde un mes atrás por lo menos, o un año, no sé; quise pensar que la p reaparecería por sí sola y yo volvería a ser un individuo normal y pronunciaría correctamente la dichosa palabra. Tanta ha sido la saturación con el fenómeno que hasta su nombre se me ha desgastado, seguramente para siempre. Cuando el domingo pasado encontré un titular a toda página en la portada del diario que dice gozar de mayor difusión en el país, “El eclise de nuestras vidas”, terminé por rendirme y la p empezó a disolverse.

 

            Me ocurrió lo mismo no hace mucho con la palabra pioridad, perdió una r a fuerza de tanto sobarla para no decir nada, o para decir todo, que al cabo tanto da, no hay nada más en el argumentario de algunos políticos. Lo que sucede es que las palabras se desgastan cuando se repiten hasta la saciedad y, así como sus significados se diluyen porque se vuelven cansinos, a veces ese proceso de licuación se contagia también a la forma y acabamos pronunciándolas con dejadez, a su caída, como si diera igual so que arre. Cuando esto ocurre, las palabras ya no nos dicen nada y menos aún sus referentes.

 

            A mí ya me dio igual que la luna ocultase al sol o a la inversa. La noticia dejo de ser ésa, lo que importaba era la ocupación de los hoteles y sus precios, la homologación de las gafas, adónde y cuándo había que mirar o no mirar, lo que les iba a pasar a los insectos, si la NASA había elegido el Castillo de los Templarios o un pueblo de Burgos, que Elon Musk había reservado todas las habitaciones del parador de Lerma, los consejos de movilidad y cosas por el estilo. De ese modo, todo acabó convertido en un auténtico eclise sin p, que es adonde quería yo llegar.

 

Publicado en La Nueva Crónica, 16 agosto 2026

1 comentario:

  1. Tantas cosas importantes quedan eclipsadas por el bombo que se les da a algunas que es un desastre ...

    ResponderEliminar